
La capacidad para controlar los procesos de pensamiento, la motivación y la conducta, representa una característica distintivamente humana. Estos mecanismos permiten, además de alcanzar metas de nivel superior, traducirlas en objetivos más idiosincrásicos, los cuales dependen de la percepción que cada persona tenga sobre sus propios recursos y la situación en la que se encuentre.
Autorregulación hace referencia a aquellos procesos, internos y/o transaccionales, que capacitan al individuo para guiar sus actividades dirigidas al logro de metas a lo largo del tiempo y de las cambiantes circunstancias. Estos procesos se inician cuando una actividad automatizada es impedida o cuando o cuando la dirección hacia la meta se hace sobresaliente.
En base a qué mecanismos los objetivos y metas fijados, la intención de conducta, se traduce en conducta manifiesta?: es preciso tener en cuenta el carácter propositivo de la conducta.
Para lograr este ajuste entre su conducta y los objetivos y estándares de comportamiento que se ha marcado, el individuo chequea constantemente su conducta y la contrasta con los valores, objetivos y estándares de conducta que le sirven de referencia. Si se dan discrepancias, intentará reducirlas introduciendo en la conducta los ajustes que fuesen necesarios para que el proyecto, lo que inicialmente era puro deseo e intención, se convierta en realidad. El individuo intenta mantener la correspondencia entre conducta y valores de referencia.
Una vez logrado el ajuste, lo que indicaría que se ha alcanzado el objetivo previsto, se ha solucionado con éxito el problema al que nos enfrentábamos, este punto de equilibrio se tomará como nuevo punto de referencia contra el que contrastar la conducta futura, o, como base desde la que lanzarse a la conquista de objetivos y metas más ambiciosos.
Los intereses que guían la conducta, objetivos que se pretenden alcanzar son extensos y variados: ni tienen la misma importancia para el individuo, ni dan sentido por igual a la trayectoria vital del individuo.
Esta diversidad y multiplicidad de objetivos motivacionales es, sin embargo, más aparente que real. Los distintos intereses, objetivos, motivaciones que impulsan y guían la conducta, están estrechamente interconectados en una estructura jerárquica, de forma que proyectos y motivaciones aparentemente distintos, pueden estar sirviendo para satisfacer una motivación superior.
Entre las implicaciones de esta estructura motivacional jerarquizada y al mismo tiempo interrelacionada, podemos destacar las siguientes:
La gente frecuentemente se comporta de forma que pueda alcanzar, o satisfacer, varios objetivos simultáneamente: pueden estar en un mismo nivel o en diferentes niveles, dando entrada a posibles conflictos cuando concurran distintas metas que pueden resultar incompatibles.
El significado de una acción concreta puede variar en función del nivel que esté guiando su ejecución. De esta manera se entenderían las frecuentes discrepancias en la valoración que hacemos de nuestra propia conducta y la que de ésta realizan otras personas, en la medida en que cada fuente de información esté interpretando la misma conducta como estado al servicio de objetivos distintos, como el esfuerzo por acercarse a estándares de conducta y valores de referencia distintos.
Los seres humanos tendemos a interpretar los niveles reguladores más elevados posibles: las metas situadas en los niveles superiores de la jerarquía motivacional sirven siempre como telón de fondo sobre el que contrastar en último término el significado de nuestros actos.
Este sesgo a la hora de seleccionar las metas que han de guiar nuestra conducta ayudaría a entender la discrepancia que a veces muestra la conducta de un individuo con relación a las demandas objetivas de la situación. El exceso de esfuerzo y emocionalidad con que a veces respondemos a una situación concreta, puede ser reflejo de que se está respondiendo no tanto a las exigencias propias de tal situación, sino a otras metas y objetivos para cuyo logro puede servir como paso intermedio el resultado alcanzado en la situación específica en que nos encontramos. Si esta tendencia se tradujese en una desproporcionada autoadscripción de metas, podría llevar al individuo a una constante infravaloración de las conductas emprendidas y resultados obtenidos en la medida en que ninguno de ellos satisfaga plenamente el nivel fijado como contraste, con el riesgo de generar importantes niveles de insatisfacción de negativas consecuencias emocionales y motivacionales.
¿Cómo elegir una meta y otra?. El individuo se deja llevar esencialmente por la valoración que hace, por una parte, de la meta a conseguir y, por otra, de las posibilidades que cree tener de alcanzarla.
Cada persona se empeñará y esforzará por alcanzar aquellos objetivos a los que conceda mayor valor, le merezcan más el esfuerzo; pero siempre que, al mismo tiempo, crea que tiene recursos suficientes para conseguirlos.
Factores que determinan la valoración de una meta u objetivo de comportamiento:
Significación: ¿Es congruente con la imagen que se tiene de sí mismo?; ¿Es importante; ayuda a conseguir otros objetivos?; ¿Es consistente con el propio sistema de valores?; ¿Produciría satisfacción su logro?
Estructura: ¿Se tiene control sobre la situación?; ¿Surge el proyecto como iniciativa propia o ajena?; ¿Se dispone de tiempo suficiente para intentar conseguirlo?
Apoyo social: ¿El proyecto es entendido y apoyado por las personas que le rodean?; ¿Se ha sido capaz de convencer a los demás de la bondad y conveniencia del; proyecto y de que participen en el mismo?
Eficacia: ¿Qué probabilidad se tiene de lograrlo?; ¿Se ha sido eficaz hasta hora en proyectos similares?
Estrés: ¿Genera demasiada tensión?; ¿Resultará difícil en exceso?
En la medida en que se responda afirmativamente a las cuatro primeras categorías, aumentará la valoración de la meta y la posibilidad de que se pongan en marcha las conductas apropiadas para su logro. Lo contrario ocurrirá, si se contesta negativamente a estas mismas categorías, o si se percibiese un elevado nivel de estrés asociado a la situación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario